Ha sido un viaje alucinante. El spot es precioso, las habitaciones muy cómodas, la organización funciona estupendamente y la comida está buenísima y es abundante. Te despreocupas del equipo porque hay un sitio donde lo guardas y es comodísimo y seguro. Casi todos los días nos hizo buen viento y pudimos navegar con poca gente y sin olas.
Fuimos con nuestros hijos de siete y cinco años y se lo pasaron en grande. Nos preocupaba que fuese poco seguro para ellos, y fue todo lo contrario. Se bañaron sin peligro porque hacían pie, subieron a las dunas para tirarse, jugaron al fútbol, dieron paseos hasta isla dragón y corrieron a sus anchas.
Es un planazo para ir con amigos, en pareja o con hijos!
Nada más llegar, te das cuenta que este es un Spot diferente. Después de recoger el material que han metido por un agujero hecho en la pared. Te montas en un todoterreno que a mitad de camino, en una carretera que va por la mitad del desierto, da el intermitente a la derecha, para dirigirse al camp, o eso te imaginas, porque no hay ni una señal que indique hacia donde te diriges, alimentando el nerviosismo de conocer lo desconocido.
El Spot, tiene viento side shore, que van aumentando a medida que transcurre el día. con olas discontinuas, típicas de embalses, lagos, etc. Las mareas son enormes, por lo que tienes que tener cuidado dónde dejas la cometa, sino quieres perderla, en un descanso en el bar, que hay a escasos metros del agua!!!
Las habitaciones tienen lo justo para estar cómodo, aunque si que se echa de menos un poco de mantenimiento, ah! las camas brutales, perfectas para un día de mucho viento.
El gran defecto de este spot, es el tiempo que utilizas hasta llegar a el, y reza porque no te toque un día sin viento, porque no hay nada que hacer, nada.